Tulio Mendoza Belio:
LA FIESTA DE LOS SENTIDOS ASOMBRADOS
“Para mí el arte en general, en todas sus manifestaciones, es un impulso vital sin el cual, creo, me sería muy difícil ser y existir en este mundo...”
Se puede individualizar en Concepción a ciertas personas que irradian o producen movimiento en cuanto al mundo artístico de la ciudad y sin estas personas esta ciudad sería mucho menos en lo que a expresiones artísticas se refiere. Es el caso de este rancagüino que llega a Concepción por allá por 1976, a los 19 años, y se deslumbra con las actividades culturales, artísticas y musicales que se desarrollaban entonces.
Varias revistas literarias y lecturas poéticas eran parte del estimulante movimiento literario que se vivía en la ciudad.
Ganó una mención honrosa en 1978, en el Primer Concurso de Poesía organizado por la Vicerrectoría de Extensión de la Universidad de Concepción.
Más tarde, en 1981, se integró a la Sociedad de Escritotes de Chile en esta ciudad (SECH-Concepción) y al año siguiente fundó el Taller Literario "Fernando González-Urízar", que funciona hasta la fecha.
Tulio Mendoza Belio además de ser poeta y de dirigir el mencionado taller literario, es traductor, crítico y dirige también Ediciones Etcétera (desde 1984), casa editorial que ya pasa la centena de publicaciones a escritores de la región. Ha publicado cerca de veinticinco libros propios y, para variar, el año que recién pasó publicó un excelente poemario titulado En tu hermosa materia (Ediciones Etcétera, Concepción. 2005), de temática amorosa, pero vista desde una perspectiva epicúrea, en el cual se descifra la maquinaria del amor como lo son el cuerpo y sus aceites, la belleza y el deseo que le solicita, la noche y sus ambientes sugestivos al eros; acaso su mejor trabajo.
Otro libro suyo que llama particularmente la atención es “Elegía por los hijos de la luz” (Ed. Etcétera, 1989). “Yo, inspirado un poco en la intención del libro El niño de Roben Island (una cárcel sudafricana en tiempos del appartheid) - escrito por Humberto Díaz-Casanueva -, escribí un largo poema lírico-religioso-social, en el cual traté el tema de la segregación racial”, me cuenta.
De su visión acerca de la poesía en Concepción opina: “Me parece que lo que siempre ha existido son individualidades sobresalientes, más que movimientos propiamente tales, con proyectos colectivos, manifiestos permanentes, revistas que se mantengan en el tiempo. Todo ha sido azar y ventolera, como podría haber dicho Gonzalo Rojas, voluntad de unos meses. Algunas individualidades han emigrado (Harris, por ejemplo), de lo contrario sus proyectos hubieran quedado truncos. Aunque uno se pregunta también cómo la perseverancia y la vocación poética han hecho que los propios proyectos personales no se hayan frustrado, muy por el contrario, tú ves que gozan de muy buena salud. Mi amigo Omar Lara ha permanecido fiel a la provincia, pero su labor poética y editorial, ya es internacional”.
También destaca la labor de la SECH-Concepción, que se ha mantenido activa y constante “con recursos mínimos y paupérrimos”, y del taller Fernando Gonzáles Urízar, por donde han pasado muchas personas que hoy están ligadas íntimamente a la actividad literaria.Eso sí observa que en la ciudad “lo que falta, y eso ya es más difícil tratándose de artistas, es el diálogo sincero, el cruce desnudo y franco de esas individualidades para ver qué pasa, por dónde y hacia dónde va el sentido de nuestro ser en el mundo como poetas y ciudadanos. Como la crítica es precaria y parcelada, por no decir nula, todo se hace más difuso”.
Siempre ha estado atento a las “propuestas escriturales de los jóvenes poetas, con sus manifiestos, performances, acciones de arte, lecturas poéticas y publicaciones, ya sean revistas, libros, antologías, discos compactos”.
De la poesía joven que ha leído, aunque el concepto de “poeta joven” le es muy relativo, dice interesarle Jorge Cid Alarcón, Diego Ramírez, Gladys González, Héctor Hernández, por citar algunos poetas.
Al leer su poesía se puede apreciar una serie de intertextualidades con otros poetas, y al preguntarle acerca de ellos dice: “Uno no es uno solo, sino se debe a la tradición. Como afirma el poeta Luis Antonio de Villena y lo destaco en mi "Discurso en Rancagua" (Ediciones Etcétera, 2005) con motivo de obtener por tercera vez el Premio Literario Nacional "Oscar Castro Zúñiga": "La poesía –todo arte- no es cabriola en el vacío, sino la afirmación querida y singularizada de una tradición de palabra y cultura." Por eso los poetas que tú nombras (habría que agregar, evidentemente, muchos otros más), me han acompañado en lo que ha sido mi vocación y mi trayectoria poética: con Neruda uno se inició: cómo no recordar los Veinte poemas y una canción desesperada o Alturas de Machu-Picchu que yo escuchaba atentamente en la voz del poeta allá por los años 70, en el living de mi casa en Rancagua; o esos bellísimos poemas, llenos de un erótico lirismo, del libro Nudo ciego de González-Urízar a quien conocí en 1975; o la inteligente y vertical y mágica poesía de Borges; o la deslumbradora palabra y la actitud solidaria y democrática de un poeta como Juan Carlos Mestre que renovó (y sigue renovando) nuestro oxígeno; y qué decir de mi querido poeta Gonzalo, el Rojas "de mi sangre imaginaria/ y todo su oxígeno en una antología de aire", como afirmo en un poema”.
También entre sus versos circulan nombres como Violeta Parra, Silvio Rodríguez, Serrat y Fito Páez; al respecto dice: “Para mí el arte en general, en todas sus
manifestaciones, es un impulso vital sin el cual, creo, me sería muy difícil ser y existir en este mundo. Desde pequeño fui descubriendo solo todo ese mundo. Violeta Parra, magnífica, yo la escuchaba en esos discos de vinilo de 33 revoluciones, igual que a Neruda, y su metálica voz me traía la poesía en su canto profundo y sencillamente transformado por su don, su talento y su todo ella. Cuando se suicidó el 68, según me contó mi madre, yo desperté a media noche, medio sonámbulo y pronunciaba su nombre. La música es la poesía en su máxima expresión. Comencé a estudiar violín a los 12 ó 13 (aún lo conservo, era de mi abuelo a quien no conocí), pero luego cambié el violín por el idioma y comencé a estudiar francés. La ópera se me dio sola, escuchaba la famosa radio Andrés Bello y allí transmitían diariamente una. El gusto por el tango lo heredé de mi padre, docto tangómano. Mi gusto es bastante amplio y ecléctico, Madonna y el "Polaco" Goyeneche, Fito Páez y Piazzolla; Pet Shop Boys y Cecilia; Yehudi Menuhim y Ryuichi Sakamoto, en fin, no sé qué haría sin la música y, por lo tanto, forma parte también de mi mundo poético que es, como te has podido dar cuenta, culturalista también como impulso de vida, como plan vital”.
A continuación dos poemas de su último libro EN TU HERMOSA MATERIA:
GUSTABAS PROPINARLE LEVES GOLPES EN SUS NALGAS CON UNA BELLA Y DELGADA CAÑA DE BAMBÚ
Aceptemos que en forma controlada
toda belleza impone algún modo brusco
que haga más intenso el placer,
atractivo, digamos, deliciosamente salvaje,
como una copa de miel
derramada sobre un vientre palpitante
o un mordisco en la oreja
o tus manos hurgando lo evidente,
no hablo de violencia, estás en la noche,
aún no llega el día a herir tu rostro,
digo, simplemente, que pones ímpetu
en la tarea divina de santificar el gozo
¿QUIÉN DIJO QUE TODO ESTÁ PERDIDO?*
El amor comienza por el cuerpo,
Es efímero y dura lo que tarda
En beberse una copa.
Más siempre habrá un cuerpo disponible
que repita las formas que el tiempo destruye
y aunque tu cuerpo te haya abandonado,
el pujante deseo de tu espíritu
hallará siempre solicitud
en un cuerpo joven,
que es lo comúnmente apetecido.
Así, belleza y decrepitud,
los contrarios que se atraen,
tiene la forma perfecta
para lograr que la noche tarde
en abrir los ojos
¿Quién dijo que todo está perdido?
Yo vengo a ofrecer mi corazón*
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* Canción del cantante y compositor argentino Fito Páez.
Fuente:
Tulio Mendoza Belio: EN TU HERMOSA MATERIA,
Ediciones Etcétera, Concepción, Chile, 2005.
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