Miércoles 11 de abril de 2007
Taller Aullido
Tulio Mendoza, poetas, udec, Lota, Baldomero Lillo, Leo Ferre y un mojito cubano
…avec le temps, va, tout s'en va /on oublie les passions et l'on oublie les voix /qui vous disaient tout bas les mots des pauvres gens /ne rentre pas trop tard, surtout ne prends pas froid…
…con el tiempo todo desaparece/ se olvidan las pasiones y se olvidan las voces/ que nos decían bajito esas tonterías/ no vuelvas tarde, sobre todo no cojas frío…( Léo Ferré, Avec le temps)
Las palabras que preceden pertenecen a Léo Ferré, cantante y poeta francés, un orgulloso anarquista, a quien escuche por primera vez durante mi primer viaje a Concepción.
Cuando uno llega a las seis de la mañana a una ciudad desconocida, en la que tampoco conoce a nadie, no espera que la recepción sea muy cercana. Pero mi caso fue distinto, tenía el número telefónico del presidente de la Sech -Concepción, Tulio Mendoza, así que una vez llegado al Terminal de buses, lo contacte. Al rato llegó junto a Lorena Mora-Durán, poeta. Al llegar a su casa fue encontrarse con grandes murallas hechas de libros (imprescindibles para el poeta, al contrario de los muebles) sobre todo de poetas franceses en lengua original como: Rimbaud o Baudelaire y también clásicos chilenos. Hacia pocos días que una tormenta se dejo caer al interior de la casa con lluvia, truenos y algunos anegamientos; por lo que estaba todo impregnado al olor del invierno en el campo, se mezclaba con duraznos en fuentes donde por kilos estaban guardados, daban el perfume, creo que esperaban la hora del estío para madurar.
Conocí a buenos poetas como Marcia Flandes y Franco Contreras, alumno de Tulio en su taller literario de la Universidad de Concepción. En un momento Marcia, toda una vaticinadora armada con cartas, auguro un bueno futuro literario para mí, un presagio de cortesía para el visitante.
Junto a un grupo de amigos fuimos a Lota, entre los que se incluía Judit Romo, sobrina de Pablo de Rokha, además de profesora de historia jubilada. Caminé por ese pueblo minero, de raíz similar en lo sacrificado de sus obreros a nuestros campamentos pampinos. Así como esta el contraste con la opulencia absoluta del parque Cousiño. En la costa al llegar al parque, hicimos una expedición, para la cual tuvimos que apoyar y acarrear algunos de nuestros amigos, para llegar al destino que significaba la playa.
Con Tulio tuve la oportunidad de intercambiar puntos de vista poéticos, me habló sobre la relevancia que tiene la comprensión del lenguaje para el poeta, debe manejarlo junto al idioma. "Claudio, el poeta debe aprender otros idiomas" me dijo, bueno el es experto en francés.
Concepción es una ciudad potente, al caminar por ella muestra amable los grandes bosques entre los que esta fundada. Hay mujeres bellas al alcance de la vista y el olfato. Hay buenos amigos que se conocen durante dos días, pero que son como si lo fueran de hace cientos.
Para la despedida habíamos acordado beber un mojito cubano, por cosas del tiempo quedo pendiente. Brindaremos en el próximo viaje amigos.
Como una firma o un sello/o una marca que se muestra con orgullo,/has puesto en mí un alfiler,/un tierno y frio y suave y cerrado/alfiler de gancho. Lo miro en su desnudez/ y pienso, pienso en la limpia belleza de tu alma…
(Tulio Mendoza Belio, poema: El Alfiler, libro: En Tu Hermosa Materia. ed. Etcetera 1995)
El próximo día 20 de abril se realizara la ceremonia en que Tulio Mendoza será incorporado como miembro de la Academia Chilena de la Lengua.
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