|
|
|
Revista “Tu Tiempo”, Diario EL SUR de Concepción (Chile), Año 14, N°689, pág.14, sábado 27 de enero de 2007.
Por Leo Bedezko (Carlos Iturra)
|
|
Tulio Mendoza Belio ha escrito uno de los más bellos libros de poesía -de poesía más vibrante- que yo haya tenido la suerte de leer en los últimos años. “En tu hermosa materia” se titula, y consiste de muy hermosa materia poética, aunque la materia que en verdad le importa al autor, o al “hablante lírico”, o simplemente a los hermosos versos, es la materia humana. La carne humana. Carne que puede admirarse, contemplarse, examinarse, desde numerosos puntos de vista, y que aquí es abordada en tanto epítome de la belleza y objeto del deseo.
Poesía de extraordinaria sensualidad, fina como la de Kavafis y quizá más elocuente, es a la vez y sin embargo extraordinariamente espiritual, una paradoja de repercusiones incluso metafísicas que constituye uno de los encantos del libro. Se diría que hay un intento -y si lo hay, logrado- de evocar o invocar la contundencia material del roce de la carne con la carne, pero desde la abstracción radical de la conciencia; es decir, un despertar la rotundidad del llamado de la carne, en los espacios ideales del alma y la memoria. Una muestra y no la primera de ello está en que los cuerpos de estos poemas no alcanzan a ser tan concretos como para resolverse en género, ni lo necesitan, y es otra magia del poeta que tampoco el lector lo necesite: el placer de los sentidos en la carne y el placer de la conciencia en la belleza le son provocados tal vez con más fuerza a causa de no residir ni en un ella ni en un él.
Los mentados placeres se despliegan, representan, desencadenan en el lector, con la plenitud propia de la satisfacción que causan, con toda la “felicidad” que involucran mientras están siendo disfrutados, pero también con la nostalgia y aun melancolía que infligen: esa parte igualmente hermosa del placer, pero triste... El poeta sabe, aquí, que parte inseparable de los mejores placeres es no sólo su fugacidad, sino cierta tristeza inherente a tal fugacidad... Y por eso los versos de Tulio Mendoza Belio, hablando del gozo y del triunfo de la materia humana, pueden y suelen terminar causando un punzante pesar, un dolor como el de un aguijón dorado hundiéndose en el corazónde la carne.
El placer de la carne hermosa, que quizá sea la feliz comedia de la vida, está aquí amasado en una misma cosa con la materia del tiempo, que bien puede ser la tragedia de la vida.
Si, como dijo el antiguo, el hombre es la medida de todas las cosas, aquí tenemos de ellos una persuasiva demostración.
Por otra parte, estas percepciones poéticas tan robustas como delicadas se manifiestan, no podría ser de otro modo, en un lenguaje de la más pura cepa, exquisito, perfecto, que fluye a la par de la belleza de su asunto, sorprendiendo siempre con una palabra inesperada que detona el placer estético en el lector...
Tulio Mendoza Belio, no hay duda, es de los poetas que están escribiendo la mejor poesía de Chile.
Revista “Tu Tiempo”, Diario EL SUR de Concepción (Chile), Año 14, N°689, pág.14, sábado 27 de enero de 2007.
|
Carlos Iturra nació en Santiago de Chile. Estudió derecho y filosofía. Pasó por los talleres de grandes escritores de nuestro país como: Enrique Lafourcade y José Donoso. Figura en numerosas antologías nacionales del cuento chileno y en algunas extranjeras.
Ha publicado dos volúmenes de cuentos: “Otros cuentos”, Pehuén, 1989, y “Paisaje masculino”, Sudamericana, 1999. El volumen de aforismos “¿La convicción o la duda?”, Nuevo Extremo, 1998, y la novela “Por Arte de Magia”, Caos Ediciones, 1997. “Pretérito presente”, su tercer libro de cuentos, obtuvo los premios Municipal de Santiago y Consejo del Libro 2005. Actualmente, trabaja en el Café Literario de Providencia.
|
|